Las pantallas planas se vuelven finas como una hoja de papel y en 3D

Las Vegas, llamada CES (Consumer Electronic Show), es una pantalla Sony de material orgánico electro luminiscente (OLED) de sólo tres centímetros de espesor. Estos nuevos tipos de pantallas, perfectos pero aún muy caros, son flexibles y pueden ser doblados.

Después de un lanzamiento en Japón en diciembre, Sony lanzó sus televisores OLED al mercado estadounidense esta semana a 2.500 dólares, pero "su precio acabará por bajar", explicó en el stand Jose Albanez, de Sony.

Samsung también presentó en CES los televisores OLED que el grupo piensa comercializar en dos años. Pioneer mostró un televisor de cristal líquido (LCD) de 127 cm y sólamente 9 mm de espesor, que debería estar a la venta en tres años.

Philips y Texas Instruments propusieron modelos de imágenes en 3D: lentes inalámbricos conectados a la televisión que modifican la visión para cada ojo y crean una impresión de relieve. "Las gafas se sincronizan para la televisión, y su cerebro le muestra el 3D", explicó Ken Bell, de Texas Instruments.

La misma tecnología es aplicada para crear pantallas en "visión dual", que permiten a dos jugadores de juegos de vídeo, que juegan juntos por ejemplo en una carrera de coches ver en la pantalla sólo su propio personaje.

Otra televisión 3D de Philips, que ya se vende en Europa, no necesita lente ninguna, la pantalla divide la imagen en muchas señales diferentes enviadas a cada ojo. "Puede parecer un poco vago al principio, pero sus ojos se habitúan", asegura Bjorn Teuwsen, de Philips. "Y estas imágenes apelan a sus sentidos, la gente se excita más cuando las mira, transpiran, ya que tienen la impresión sumergirse dentro", añade.